Estado planea contratar a niños en cruceros como policías de tránsito.
Una innovadora propuesta promete eliminar la deprimente imagen de niños pidiendo limosna en las calles. “Les daremos un trabajo decente, ahora en vez de pedir dinero podrán exigir mordidas.”
Existen demasiados beneficios en esta propuesta. Los pequeños, de entrada, ya tienen iniciativa para trabajar en las calles, además, cobran muy poco, o como ellos dicen “lo que caiga es bueno.”
El estado podría agregar a la fuerza de tránsito miles de elementos en pocas semanas, el único obstáculo son los uniformes ya que sólo tienen tallas extra grandes. Se planea poner en engorda a los futuros oficiales para así evitar tener que comprar nuevos uniformes.
El entrenamiento que se les tendrá que proporcionar a los pequeños es mínimo, ya que muchos de ellos ya saben silbar y pedir dinero. Ahora sólo falta darles la autoridad, para que ahora, en vez de pedir dinero, lo puedan demandar a cambio de no llevarse coches al corralón.
La seguridad de los futuros oficiales no es preocupante, como lo puso uno de los comandantes: “Hay demasiados, si se echan a uno, tenemos a otro listo para ocupar su puesto de inmediato.”
Por su parte, los padres de los pequeños se mostraron felices ya que las mordidas que sus hijos podrán conseguir trabajando sobrepasa por mucho las cantidades obtenidas por medio de sólo dar lástima. Uno de los padres comentó: “Comprar cerveza con puras limosnas es muy ineficiente, tardas todo un día para completar un six de cervezas. Finalmente podremos dejar esos tiempos en el pasado.”
Uno de los infantes se mostró entusiasmado al escuchar la noticia. “Antes, si no me querían dar dinero no podía hacer nada, ahora, podré detenerlos por ‘exceso’ de velocidad y exigir doscientos pesos o hasta más.”
El futuro es prometedor, finalmente México podrá dejar atrás la triste escena de miles de niños pidiendo dinero en la calle por necesidad. Ahora, la ciudadanía tendrá una escenario más familiar; elementos policiacos pidiendo sobornos.
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